circulante.com
circulante.com es un portal de artículos sobre comercio exterior. En este portal podrás encontrar toda la información que necesitas para tu formación o trabajo. No olvides de dejar tu opinión en nuestros interesantes foros.


Menú
 Inicio
 Comercio Exterior
 Cursos y Formación
 Contactar

Buscador

Foro


Noticias más leidas
POLÍTICA ADUANERA DE LA UNIÓN EUROPEA
El embalaje de madera, problemas a la exportación...
La decisión de exportar
La normativa básica del transporte internacional
La logística que viene...

Enlaces de interés

> Master Executive en Medio Ambiente 
>
Master en RR.HH
> Master MBA
> Master MBA Executive


 
Inicio

Exito comercio libre requiere concesiones   Imprimir  E-Mail 
Escrito por Administrator  
17-09-2004
Exito comercio libre requiere concesiones, dice Robert Zoellick, representante de Comercio de Estados Unidos: "No hay que amargarse por el azúcar"
26 de febrero,2004. "No hay que amargarse por el azúcar". Columna de Robert Zoellick, representante de Comercio de Estados Unidos, publicada el 25 de febrero en The Wall Street Journal (1130). WF-NOTICIAS. Servicio Noticioso desde Washington. Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estados Unidos.
 
En las negociaciones comerciales, como en todas las cosas de la vida, es importante recordar la regla del noventa y nueve por ciento: no hay que hacer a un lado un resultado abrumadoramente positivo sólo porque hubo que hacer concesiones difíciles en el uno por ciento restante. Tal es el caso del reciente y trascendental acuerdo de libre comercio entre Estados Unidos y Australia. Desde el primer día ese acuerdo eliminará los aranceles de más del 99 por ciento de los bienes manufacturados de Estados Unidos exportados a Australia. Esas exportaciones son el 93 por ciento del total de las ventas de Estados Unidos en el mercado total de Australia y respaldan 150.000 empleos en Estados Unidos. Al crear nuevas oportunidades de exportación para los manufactureros estadounidenses, este arreglo ayudará a un segmento de vital importancia de nuestra economía, al ampliar al mismo tiempo los mercados para las empresas estadounidenses de servicios, para los artistas creativos y para los agricultores.

Sin embargo, luego que el anuncio fuera anunciado, algunos partidarios del libre comercio se concentraron en un solo producto agrícola, que representa menos del uno por ciento del comercio bilateral, y no ha sido liberalizado por el acuerdo. En base a principios endebles esos críticos parecen negar el significado general del acuerdo, tanto para la economía estadounidense como para la causa de la liberalización del comercio mundial. Es hora de hacer una pausa, respirar hondo y reflexionar sobre lo que se ha logrado.

Australia es el noveno mercado más importante para las exportaciones de Estados Unidos, y un importante consumidor de productos norteamericanos tales como aviones, equipos de construcción, camiones y vehículos utilitarios y recreativos, maquinaria, productos químicos y papel. Cada año Australia compra más de 13.000 millones de dólares en productos de Estados Unidos. Cada uno de los estados de Estados Unidos le vende a Australia, que es un mercado particularmente importante para las empresas en el cinturón industrial del Medio Oeste. Con casi todas estas exportaciones virtualmente libres de aranceles según este acuerdo, los manufactureros norteamericanos estiman que el año próximo podrían vender hasta dos mil millones de dólares adicionales a Australia, y predicen que el ingreso nacional en Estados Unidos podría aumentar de la misma manera.

A diferencia de otros acuerdos comerciales estrechos con otros países, que en general dejan fuera a toda la agricultura y le conceden poca atención a otros temas, nuestro acuerdo con Australia contiene importantes beneficios para las empresas norteamericanas de servicios, las industrias creativas y los agricultores. Se abrirán los mercados para servicios como seguros de vida y entregas por expreso; los derechos de propiedad intelectual quedarán mejor protegidos; se facilitarán las inversiones de Estados Unidos y, por primera vez, las empresas norteamericanas podrán competir en las adquisiciones gubernamentales sin discriminación. Todas las exportaciones agrícolas de Estados Unidos -más de 400 millones de dólares por año-- irán a Australia libres de aranceles, beneficiando a muchos sectores, como ser los de alimentos, frutas, hortalizas procesadas, maíz y soja.

A algunos en Estados Unidos les habría gustado que Australia simplemente accediera a todas las demandas de Estados Unidos en servicios, inversiones o propiedad de derechos intelectuales, así como a algunos en Australia les habría gustado el comercio inmediato para cada uno de los productos agrícolas. Pero los negociadores comerciales viven en el mundo real, y en el mundo real los objetivos deben equilibrarse con las sensibilidades. En una negociación comercial, como en una transacción corriente, ambos lados buscan objetivos máximos, pero ambos deben aceptar un poco menos del 100 por ciento si quieren lograr un acuerdo que sea favorable. El desafío para los negociadores comerciales es conseguir un acuerdo ampliamente equilibrado que expanda el comercio y logre apoyo político en el país. El ALC entre Estados Unidos y Australia es un ejemplo de ello.

Las concesiones mutuas cuidadosas no perjudican la causa del comercio libre, sino que, de hecho, son necesarias para el éxito. Aquellos que se refieren mucho a los "precedentes" olvidan que los libros de historia sobre el comercio libre están repletos de acuerdos que equilibraron exitosamente la ambición con la sensibilidad y las exclusiones. Por ejemplo, los productos lácteos, los pollos, los huevos y el azúcar fueron en su mayor parte excluidos de la liberalización en el Acuerdo de Libre Comercio entre Estados Unidos y Canadá. Israel retuvo la protección para la mayor parte de sus productos agrícolas en el ALC con Estados Unidos. Y Estados Unidos todavía mantiene aranceles en algunos productos agrícolas, calzados, maíz y tejas de cerámica en el Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA) - más de diez años después de que entrara en vigor.

Ninguno de esas concesiones enfrió el entusiasmo por el libre comercio en los países o los sectores industriales. De hecho, es lo opuesto: el éxito del acuerdo con Canadá motivó el interés en ampliar el libre comercio a toda América del Norte, y la vigencia del NAFTA fue un impulso adicional en las conversaciones del comercio mundial en la Ronda Uruguay. Ningún acuerdo comercial es jamás un molde para el futuro, porque en cada negociación se presentan circunstancias económicas y políticas únicas. Pero el rasgo común importante es que cada uno de esos acuerdos comerciales anteriores -- como el reciente acuerdo con Australia -- resultan de un equilibrio cuidadoso que puede lograr amplio apoyo político, y abrir por lo tanto las puertas a nuevas oportunidades económicas para el comercio y a ingresos mucho más elevados.

Mídaselo como se lo mida, el acuerdo de libre comercio con Australia es un logro importante. Tendrá como resultado importantes recortes en los aranceles para las exportaciones industriales, más que cualquier otro acuerdo de libre comercio de Estados Unidos. Encierra la promesa de grandes beneficios para sectores amplios de la economía de Estados Unidos, reforzará los lazos con un valioso socio económico y aliado estratégico y le dará impulso a las negociaciones de Dojá en la Organización Mundial de Comercio (OMC). Es una oportunidad especial y la administración colaborará estrechamente con el Congreso para la aprobación del Acuerdo de Libre Comercio entre Estados Unidos y Australia, a fin de que nuestro sector privado pueda movilizarse rápidamente para aprovecharlo.

www.inventariando.com




Asesoría gratuita sobre Masters



 
circulante.com © 2009 | Diseño web: Iniziar