01-10-2004
En el 2002, la Argentina exportó liebres por 12.889.000 dólares, al vender un total de 4.688 toneladas entre carnes frescas, menudencias y vísceras, además de cueros, pieles y pelos, según las cifras suministradas por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA).
Los principales destinos fueron Alemania y Holanda. También hubo importantes ventas a Italia, Francia, Bélgica, República Checa y Portugal. Junio, julio y agosto fueron los meses con mayor volumen de certificación de exportaciones de carnes frescas.
Asimismo, el SENASA informa que entre enero y mayo de 2003 se certificaron exportaciones de carne de conejo por 119 toneladas y un valor de 467.000 dólares, lo que significa un aumento del 153% en volumen y del 150% en divisas con respecto a igual periodo de 2002 cuando se exportaron 47 toneladas por 187.000 dólares. Los principales destinos para las carnes frescas de conejo en los primeros 5 meses del año, fueron Holanda y Austria hacia donde se registraron envíos por 42 toneladas y un valor de 176.000 dólares; y de 40 toneladas por 134.000 dólares, respectivamente. También se registraron exportaciones de este producto a Francia, 22 toneladas por 92.000 dólares y a España, 15 toneladas y 65.000 dólares. Las exportaciones de carne de conejo se reanudaron en 2002, luego de más de 7 años, y el total exportado ese año fue de 124 toneladas de carne fresca y muestras comerciales de menudencias y vísceras por un total de 491.000 dólares. Además, el SENASA ha recibido solicitudes para exportar carne de conejo doméstico a mercados de alta exigencia como los Estados Unidos, que no registra antecedentes de importación de este producto. Cabe recordar, que la faena se elabora bajo exigencias de muy alta seguridad, para mitigar riesgos sanitarios y garantizar calidad microbiológica óptima. Los cortes se exportan en envases primarios de polietileno y el conjunto en unidades de cartón, identificadas con el logo del SENASA y de la Unión Europea, de acuerdo con la norma Comunitaria 91/495/CEE, que estipula los requisitos de los países importadores del bloque europeo. Las plantas frigoríficas para carne procesada de conejo doméstico, aplican un sistema de procedimientos operativos estandarizados de saneamiento (POES) y de buenas prácticas de manufacturas (BPM) exigidas por el SENASA.
Fuente: SENASA www.bancorio.com.ar
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